Ordovícico

 

Segunda división del paleozoico, comenzó hace unos 500 millones de años y finalizó hace unos 430 millones de años. Su nombre procede del de una antigua tribu galesa.  Norteamérica y Europa, separadas por las aguas durante el anterior periodo cámbrico, colisionaron durante el ordovícico. Los mares poco profundos que cubrían buena parte de Norteamérica al comienzo del periodo se retiraron y dejaron atrás grandes depósitos calizos. Cuando regresaron más adelante dentro del mismo periodo, los mares depositaron espesas capas de cuarzo y más caliza.

Según la teoría de la tectónica de placas, Europa y Asia estaban separadas por un mar largo y estrecho. La propia Asia estaba fragmentada: Siberia y China estaban separadas por aguas marinas. En el hemisferio sur, el supercontinente de Gondwana, abarcaba Sudamérica, Antártida, África, India y Australia, así como fragmentos de corteza continental, México y Florida, que no se unieron a Norteamérica hasta el carbonífero.

El clima del ordovícico era cálido y húmedo en buena parte de lo que hoy son Norteamérica y Eurasia, pero más frío en los continentes meridionales, ya que el polo sur de aquel entonces se encontraba en lo que hoy es Argelia. Los invertebrados marinos seguían siendo la forma de vida predominante. En tierra aparecieron unas pocas formas de vida primitiva: plantas e invertebrados excavadores similares a miriápodos. En los mares ya se podía observar a los primeros vertebrados, peces primitivos acorazados con placas óseas. Los graptolites, los corales, los crinoideos, los briozoos y los bivalvos aparecieron durante este periodo.