Triásico

 

Primera de las tres divisiones del periodo mesozoico, que abarca un intervalo de 30 millones de años, que se inició hace 225 millones de años y finalizó hace 195 millones de años.

Durante el triásico, el supercontinente Pangea empezó a desmembrarse. Se desarrollaron grietas entre Norteamérica y la parte africana de Gondwana. Al ir estirándose la corteza terrestre, se hundieron grandes bloques, creando cuencas en las que se depositaron gruesos lechos de arenisca, rocas sedimentarias y esquistos teñidos de rojo.                                                         

Los fósiles de los estratos del triásico indican que, por aquel entonces, el clima en general era cálido. En tierra dominaban los árboles perennifolios, en su mayor parte coníferas, y ginkgos. Las cicadáceas que constituían la flora existían aún, pero no eran tan numerosas ni variadas como los árboles de hoja perenne.

Los animales más importantes que aparecieron en el triásico fueron los dinosaurios. Los primeros miembros de este grupo no alcanzaban las enormes dimensiones de los dinosaurios del mesozoico más tardío, y en su mayoría no sobrepasaban los 3 a 4,5 m de longitud. Otros reptiles importantes del triásico fueron los ictiosaurios, reptiles marinos con largo hocico y cuerpo de forma similar al de los delfines actuales. Otros reptiles marinos de este periodo, los plesiosaurios, tenían el cuerpo ancho, similar al de una tortuga, cuello y cola largos y grandes aletas.

El triásico marca la aparición de los primeros mamíferos verdaderos. Entre los invertebrados, en el triásico los insectos estaban representados por la primera especie en experimentar una metamorfosis completa, atravesando las fases de larva, pupa y adulto. En los mares del triásico, en los que había belemnites similares a calamares, amonites y crustáceos, el 75% de las especies de invertebrados desaparecieron al extinguirse en masa.