Origen del nombre: De la palabra griega "osme" que significa "olor", debido a que un compuesto de este elemento presentaba un olor muy desagradable.
Obtención: Fue descubierto por Tennant en el residuo insoluble en agua regia (mezcla de ácido clorhídrico y nítrico) del platino bruto. Este residuo insoluble era de color oscuro. En él se encontró el osmio y el iridio.
Métodos de obtención
Se obtiene como subproducto de la minería del níquel.
Aplicaciones
Prácticamente todo el osmio se emplea en producir aleaciones muy duras con otros metales del subgrupo del platino y se utilizan para fabricar puntas de plumas estilográficas, agujas de fonógrafos, contactos eléctricos, etc.
El tetraóxido de osmio se usa para detectar huellas dactilares y en la tinción de tejidos grasos para microscopía.